Trabajo Electricista Antenista Madrid, Empleo

Fontaneros en Pozuelo de Alarcon Madrid es una empresa de fontanería de la máxima seriedad y solvencia. El club no tiene un solo euro de deuda —déficit cero—, nunca gasta más de lo que tiene, el día uno de cada mes ingresa puntual el sueldo a todos sus empleados (jugadores incluidos)… y todas esas cosas que los clubes profesionales hace tiempo dejaron de hacer.

Se estima que los equipos españoles de Primera y Segunda División deben casi mil millones de euros a Hacienda, aunque la falta de transparencia de sus cuentas impide conocer la cifra exacta. Apenas hay clubes saneados y excepto Real Madrid y Barcelona, los equipos llevan años sin crecer económicamente.

Hay casos llamativos, como el del Atlético de Madrid, con una deuda aproximada de quinientos millones de euros, el Valencia, con doscientos millones el Espanyol, con casi ciento ochenta millones de euros en el «debe». El panorama contrasta con la situación de otras ligas, como la alemana la inglesa, que hace años se remangaron para poner freno al impune despilfarro y reajustar sus campeonatos. Eneko Bóveda es lateral derecho del Eibar y, también, estudiante de Ingeniería: «La filosofía de este club, el trabajar honradamente en todas las direcciones, nos da a los futbolistas el impulso para sacar lo mejor de nosotros mismos.

Diría más: ejemplos como el Eibar es lo que la sociedad necesita: modelos de gestión que llegan al éxito de una manera limpia». La dictadura de la tele ha esclavizado a los hinchas con horarios imposibles (partidos un lunes a las diez de la noche) e inasumibles precios en las entradas, que parecen destinados a dejar a los aficionados en el sofá, conectados al audímetro. Un ejemplo de este fútbol que asfixia a la Liga española se vivió hace unos días en Getafe. Hace un par de jornadas el Atlético de Madrid visitó el estadio con la expectativa de llenarlo de aficionados visitantes.

El Coliseum es un estadio que siempre luce desierto y apenas hay iniciativas desde la directiva del equipo madrileño para intentar humanizar un club que parece pelear su destino sin hinchas. La directiva del Getafe optó por poner la entrada más barata a setenta euros y perpetuar el vacío en el que navega un equipo abandonado. Las entradas para ver fútbol en España son las más caras de Europa: cincuenta y tres euros de media por los treinta de Alemania los cuarenta de Inglaterra. En la temporada 2004-05 el Eibar fue, durante diez minutos, club de Primera División.

Durante los cuartos de final de la presente Champions League la entrada más barata —la más barata— para ir al Vicente Calderón y asistir al Atlético de Madrid-Barcelona costaba más que la más cara del Bayern de Munich-Manchester United. La asistencia media a los campos de la Liga está en torno al 60% mientras que la Premier inglesa y la Bundesliga alemana superan el 95%. Sí, pero en ningún momento mentas a otra gente que a la que ahora está en la calle.

El equipo armero mantienen precios populares en la grada para que los aficionados puedan ir al estadio, facilitan los desplazamientos a los hinchas y ahorra lo ganado por derechos televisivos. Queremos estadios llenos, chavales con la camiseta del Eibar en vez de la de Messi Cristiano Ronaldo. Queremos que el club sea siempre del pueblo y de la gente, que tenga sus raíces hundidas a nivel popular». La televisión les da dinero para que ellos fichen más caro y paguen más a los jugadores, con lo que su situación de deuda sigue igual. Hay un poema de Kipling que dice que tanto el éxito y el fracaso son dos impostores.

El Eibar, según su propio presidente, tiene un presupuesto aproximado de cuatrocientos mil euros (Messi gana dieciséis millones de euros al año), el más bajo —de largo— de la Segunda División. Ahora somos más visibles, pero durante muchos años nos hemos sacrificado mucho sin gastar más de lo que teníamos. Ahora todos nos dan palmaditas, lo agradecemos mucho, pero tenemos que saber que creemos en lo que hacemos y a veces las cosas salen y otras no. Y no pasa nada». Fran Garagarza, director deportivo de la entidad, es uno de los principales equilibristas del club. Preferimos que cobren todos más menos lo mismo para impulsar la idea de ser una piña».

La cantidad exacta que el club destina a configurar la primera plantilla cada temporada no es desvelada por el club, aunque explican que se trata de casi todo el presupuesto. Otra peculiaridad es que el 75% de los jugadores del Eibar cobran el salario mínimo estipulado por el convenio de Segunda División. Proviene del Cádiz CF, que milita en la Segunda B. «Yo vengo de equipos que siempre se han ido retrasando con el pago, donde me debían tres cuatros meses y estaba superagobiado para vivir. El problema es que, como se ve en el caso del Eibar, la ley no cumple sus efectos.

Tienen convenios con varios clubes, como Real Sociedad Celta de Vigo, que les permiten contar con jugadores que ayuden al equipo sin pagar la ficha. Esto permite suplir de alguna manera el hueco dejado tras la desaparición del filial hace dos años, cuando tuvieron que eliminarlo por falta de dinero. No podemos permitirnos el lujo de traer jugadores conflictivos que afecten al equilibrio, porque nos basamos en la unidad. El jugador lo tiene que saber desde el primer día: que los vicios adquiridos en el fútbol de hoy en día aquí no valen.

Podría, pues, darse la asombrosa situación de que un equipo humilde y saneado lograse ascender a Primera por su juego y fuera posteriormente descendido a Segunda B por un castigo económico. Mientras que otros equipos, endeudados hasta las cejas, podrían lograr sus objetivos sin molestias. Es cierto que la ley nació con buena fe, tal y como explica el propio presidente del Eibar: «La filosofía que inspiró esa legislación es la de poner orden en el fútbol e intentar solucionar la desastrosa situación económica.

No los cumple porque la cifra de capital no es el indicador clave para decir si un club está saneado no». Alex prosigue: «Se da una gran contradicción: una norma hecha para conseguir unos objetivos consigue lo contrario: un club en una situación saneada lo somete a una enorme tensión económica. Puede darse una paradoja enorme: que una ley para sanear la fútbol se lleve por delante al club más saneado». Es irreal desde el momento en el que hay clubes que están en una situación desquiciada económicamente. De modo que aceptamos la ampliación de capital, pero no a través de un millonario, sino manteniendo la filosofía de reparto y humildad.

Se hacen las cosas bien, con todo lo que cuesta eso, y nos encontramos con que ahora tenemos que pedir un esfuerzo extra que no es para tapar ningún agujero mala gestión», afirma Eneko. El Eibar emitió un recurso pero fue desestimado y desde hace semanas el club vive inmerso en una angustiosa campaña contrarreloj para alcanzar los 2,1 millones de euros que necesita. Lo hemos visto ya: el Sabadell cayó en manos de un empresario japonés, el Alcorcón en manos de un belga… Precisamente lo que decimos es que nosotros no queremos caer en manos de un empresario.

Con lo cual ya esto es la cuadratura del círculo», termina mientras se le escapa una sonrisa. Ipurua estaba a reventar, con sus humildes cinco mil seiscientos asientos rebosando euforia. La hazaña empezó bien, el equipo se adelantó 1-0 en la primera parte ante un Racing de Ferrol que se jugaba la permanencia. Pero enseguida llegaron malas noticias de los partidos de Celta y Cádiz (que serían los que ascendiesen junto con el vecino Alavés), el empate del equipo gallego y el adiós definitivo a la gesta. Gaizka Garitano, el entrenador, no se corta al dar nombres: «Jugamos en total desventaja.

Sobre el césped estaba entonces el actual entrenador, Gaizka Garitano y también un delantero que ese año logró dieciocho goles, en una temporada para enmarcar: Joseba Llorente. El chaval de Hondarribia, entonces de veinticuatro años, había sido apartado de la Real Sociedad un año antes y el Eibar fue su tabla de salvación para continuar como profesional. Sin embargo el fútbol moderno entró en acción y ese verano el Valladolid le hizo una oferta irrenunciable y se lo llevó.

El acuerdo permitió al club de Pucela ascender al año siguiente y dejó más que tocado al Eibar: sin su delantero estrella los armeros descendieron a Segunda B. «No es que hayamos descendido porque no estaba Llorente», explica Alex Aránzabal, el presidente. Vallecas es tomada por la afición del Athletic y ese pacífico asalto es tomado como una bendición.